¿QUÉ RIESGOS CORRO SI ALQUILO MI PISO?

PONER EN MANOS DE OTRO ALGO QUE ES DE TU PROPIEDAD SIEMPRE CAUSA CIERTA INQUIETUD. PARA QUE SEPAS A QUÉ ATENERTE, TE DAMOS ALGUNAS CLAVES PARA CONTROLAR LOS RIESGOS DE ALQUILAR TU CASA.

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La decisión de poner tu piso en alquiler, suele responder a necesidades muy específicas: sacarle rentabilidad a la casa, no tenerla vacía, amortizar los gastos como propietario (seguro de hogar, IBI, suministros…), etc. Sin embargo, siempre que pones en alquiler una propiedad, se corren ciertos riesgos que se han de tener en cuenta si se quiere hacer un buen negocio. Además, aunque alquilar es más sencillo (a nivel legal) que vender una casa, habrá diversos aspectos de los que tendrás que encargarte si vas a llevar este proceso personalmente.

 

¿Qué he de hacer para poner mi piso en alquiler?

1.- Conocer tu casa. Tendrás que sacarle algunas fotos, saber exactamente cuántos metros cuadrados tiene, conocer sus ventajas respecto a otros pisos, investigar a cuanto está el precio del metro cuadrado en tu zona, etc. Todo esto te ayudará a redactar un anuncio atractivo para atraer el mayor número de interesados posibles.

2.- Promocionarla. Una vez tienes las fotos y una descripción de tu vivienda, tienes que subir el anuncio a diversos portales inmobiliarios. En esta era digital, las páginas web dedicadas al arrendamiento de pisos son la mejor opción si quieres encontrar inquilinos de forma rápida. Habitaclia, Idealista o Fotocasa, son algunos de los portales por los que puedes empezar.

3.- Seleccionar al inquilino. A través de estos portales te llegarán solicitudes de personas que estén interesadas en alquilar tu piso. Uno de tus deberes, si quieres que el negocio funcione, es comprobar la solvencia de los candidatos a vivir en tu casa.

4.- Redactar el contrato. Es importante descargarse un modelo o pedir ayuda para redactarlo. Dejar claros algunos puntos sobre el uso de la casa no está de más y te evitará muchos inconvenientes. Saber quién se ocupa de los desperfectos, los objetos que se quedan en la casa, poner por escrito el importe del alquiler o la fianza, son algunos puntos que es mejor que estén por escrito.

5.- Comprobar tu seguro de hogar. También será importante comprobar, ya que la situación de tu hogar va a cambiar, si tu seguro de hogar tiene alguna cobertura relacionada con el pago de rentas o los desperfectos que ocasionen los inquilinos. Si tu seguro no contempla estas situaciones, lo mejor será que busques una póliza que sí lo haga.

 

Claves para minimizar riesgos

1.- Conocer la solvencia del inquilino. Esta es una de las claves para evitar males mayores en un futuro. Para ello podemos pedirles a los candidatos a arrendatarios su contrato laboral (para ver si están temporales o indefinidos o cuánto tiempo llevan en la empresa), sus últimas nóminas (normalmente se piden al menos las tres últimas para comprobar la estabilidad de los ingresos). Otra opción es comprobar el registro de morosos para saber si esa persona tiene alguna deuda pendiente.

2.- Exigir un aval. Puede ser un aval personal (otra persona o familiar del arrendatario afrontaría los pagos del alquiler en caso de que el inquilino no pudiera hacerse cargo) o un aval bancario (se trata de un depósito hecho previamente por el inquilino en una cuenta bancaria a la que se podría acceder si éste dejara de pagar)

3.- Contratar un seguro del hogar. Como hemos dicho en el punto anterior, hay algunos seguros de  que tienen la cobertura de impago por alquileres, por lo que tener uno de estos minimizaría el riesgo de que tu inquilino decidiera dejar de pagar su renta.

 

Si estás pensando en poner en alquiler tu piso esperamos que este artículo te haya ayudado a conocer mejor los riesgos que puedes encontrarte y cómo afrontarlos.

Para un seguro de hogar nuevo o para modificar el que ya tienes, no dudes en contactar con nuestros asesores digitales